20 años:
la Memoria del Ambiente de Chimbote
El nacimiento del proyecto NATURA se sustentó en la demanda, de los pobladores de la ciudad de Chimbote, por mejorar integralmente sus condiciones de vida y la calidad ambiental, basándose en la legitima aspiración del respeto a sus derechos humanos.
Hacía falta, en ese contexto (1990-1993), motivar la conciencia de la ciudadanía para mirar con ojos críticos el entorno y lo que producía nuestro descuido, de manera irresponsable, en nuestro medio ambiente; llegar a quienes conducían la Ciudad para que asumieran su rol de conservación y resuperación del ambiente, en nombre de nuestras generaciones futuras.
Son muchos los hombres y mujeres, jóvenes y niños quienes participaron en esta etapa de sensibilización y movilización social, de educación y participación ciudadana, que condujo a la población a exigir sus derechos.
En esta etapa se conformaron los Comités de Defensa del Ambiente en los Pueblos Jóvenes de Miramar Bajo, Florida Baja, Trapecio y el actual Distrito de Coishco quienes, demostrando una actitud concertadora, emplazaron a autoridades locales y empresarios para plantear alternativas contempladas en el primer Reglamento de Saneamiento Ambiental para Actividades Pesqueras, Metalúrgicas e Industrias Contaminantes de Alto Riesgo de la Provincia del Santa cuya dación fue producto de la movilización y la presión social.
Asimismo, se pudo enfrentar y mitigar una de las mayores emergencias sufridas en nuestra Ciudad: El Cólera. Se formó la Coordinadora de ONGs, que realizó una amplia campaña de educación y acción preventiva para la salud y obras de infraestructura sanitaria en más de 25 Pueblos Jóvenes.
La siguiente etapa (1994-1997) fue muy dura; detuvieron a dos directivos y trataron de implicar a NATURA. Sin embargo, con el triunfo de la verdad y la libertad de los mismos, posicionamos el proyecto en otro nivel, con otros actores locales, promoviendo l concertación y participación ciudadana, presentando propuestas de desarrollo y de gestión para la Ciudad.
Pasamos, de la protesta, a la propuesta de Gestión Urbana Ambiental elaborando proyectos viables e iniciamos el proceso para construir colectivamente una visión de futuro para la Ciudad.
Logramos mirar en conjunto los problemas ambientales y facilitar procesos con el Estado y con otros actores locales y nacionales, para el logro de impactos mayores. Ha sido muy grata la experiencia de trabajar con gobiernos locales, brindando nuestra asesoría para el desarrollo de capacidades en la gestión ambiental.
Hemos ido madurando cada vez mas la propuesta de desarrollo humano sostenible con lenguaje sencillo y germinando organizaciones ambientalistas que permitan la participación organizada de la población para revertir las pésimas condiciones ambientales, humanizando el rostro de la Ciudad, las decisiones políticas, profundizando la identidad, generando mística, amor y compromiso con lo que hoy ya parece mas cercano y no tan imposible, continuando con las utopías que otros dejaron pasar y que para muchos felizmente jamás morirán.
Es en resumen una apuesta para la vida, una misión en la que todos(as) los que formamos esta familia ambientalista trabajamos sin reparos de tiempo y con la alegría de saber que estamos contribuyendo al construir un camino juntos(as) hacia el desarrollo.